martes, 14 de junio de 2011

EL MISTERIO



(de: <Bibliateca y otras macas>)

EL MISTERIO







En la Buena Nueva de Marcos un joven de blanco vestido
cuando al maestro prenden,
inciertos del ridículo beso, alerta arranca
dejando en manos del romano misterio un mito:
la leve, pura,
única que lo velaba.

¿Qué hacías en Getsemaní joven que acompañas
al maestro
exhausto    /   cubierto tan sólo por la escarcha
de la entrada?

Huyes en cueros ciertos. Huyes
joven descubierto ya en el rito?
¿Por qué abandonas la blancura?

Mientras el maestro ora, soportado de ronquidos
del judío Simón,      que aún no Pedro
del judío Santiago,   que no su hermano,
del judío Juan,         el que ama, no,
roncando todos a pata suelta y sagrada pata,
¿qué hacías tú incierto protegido tan sólo por la huida,
y entre los olivos,
joven que apretas despavorido en la noche del maestro
y pide

aparten de sí: esa sangre ya de lágrimas?

¿Qué profecía cumples joven perdiéndote
descubierto
en la noche del blanco silencio?


¿Para roncar tuviste tiempo?

¿Ejecutas qué Rito protegido
tan sólo
de la pureza, esa tan incierta joven
de sombra que de sombra tan arrancas la noche
de los olivos
y las lágrimas?

¿Entrabas o salías del sepulcro?

Mateo y Lucas te suprimen.
Y al parecer, Juan, te Lázara.

Nunca sabremos qué hacías indefenso
de rituales tan solo al abrigo, como puro,
y en tu huida tan la abandonas?

del olvido la abres y proteges para siempre?

O jamás te querremos: qué fue de ti ¿o lo olvidamos?
inclemencia por entre los olivos corriendo,
joven seguirás incógnito
arrinconado arrancando
de tu entrada en la eternidad de los versículos?

El único misterio:

¿Qué fue de tu blanca entrega blanca?



Las sábanas son como las noches estrelladas
llenas de misterios
nos deslumbran / enceguecen / y claman.



?              EPÍLOGO

                               Debiéramos iniciar otra vez el inventario

                               de todas las criptas y dar nuevamente pega al carbono 14?



No hay comentarios:

Publicar un comentario